Decoración en Villla Bella Estança
Seguramente ya has visto en nuestras fotos muchos de los detalles que decoran Villa Bella Estança. Quizá os habéis fijado más en uno u otro, y quizá os preguntáis el porqué de muchos cuadros y esculturas. En este post os explicamos el origen de muchos de estos elementos. Estáis a punto para descubrir qué decora nuestra casa. Seguid leyendo, que empezamos.

Las máquinas Singer como esta forman parte de muchas casas en la actualidad porque hace unos 70/80 años, nuestras abuelas cosían usándolas. En el caso de la nuestra, era de la tía Caterina, la cuñada de la Tía Joana, la primera propietaria de Villa Bella Estança. No formaba parte de esta casa, pero cuando la redecoramos, tuvimos claro que no nos podíamos deshacer de esta joya. Nos encanta. Creemos que transmite ternura y nostalgia, y nos gusta que también haya un elemento de la tía Caterina en Castelldefels. La encontraréis bajo la escalera. Pensamos que encaja a la perfección en este rincón, ya que ni la máquina de coser ni la escalera han estado reformadas nunca, si no, simplemente, bien conservadas.

Muchos de los elementos que decoran Villa Bella Estancia son fotos de lugares que nos gustan mucho. En el caso de estas que rodean la puerta del despacho, son fotos tomadas por nosotros mismos. Las dos grandes retratan dos rincones de la Costa Brava, hechas por mi padre, así como la segunda de la derecha, que es del Museo Guggenheim de Bilbao. La foto de más arriba, de una puesta de sol, está hecha en Fray Bentos, Uruguay, el pueblo de donde es mi madre. La tercera está hecha para mí y son unas telas artesanas retratadas en un mercado de Purmamarca, en el norte de Argentina, en agosto de 2014. Y la de abajo de todo forma parte de unos de los grafitos de Berlín, hecha por mi hermano en su interrail. El orden de las fotos tampoco es en vano. Van del más grande al más pequeño, es decir, Amparo, Jaume, Alba y Guille.

Esta pareja de cuadros, como veréis, retratan el Museo Guggenheim y la ciudad de Bilbao. Sí, se que esta ciudad ya ha salido en otra fotografía, pero es que mis padres son unos enamorados de esta población vasca, y de su emblema principal. Han sido un montón de veces, y siempre que van, visitan el museo. A mi hermano ya mí también nos gusta mucho, tanto su arquitectura, su gastronomía y sobre todo, su gente. Si tuviéramos que vivir en otra ciudad, sería, sin duda, Bilbao.

Los 3 relojes que presiden la pared del comedor llaman la atención de todo el mundo que entra en Villa Bella Estancia. Si os fijáis, no todos marcan la misma hora. El más grande y el más pequeño si que indican la hora de Castelldefels, pero el de colores indica cuatro horas antes. ¿Sabéis por qué? Pues muy sencillo: marca la hora de Uruguay y Argentina. Mi madre es uruguaya y parte de nuestra familia vive en estos países, y es por ello que siempre queremos tener presente la hora que vive nuestra gente del otro lado del océano.
Pero los tres relojes no están solos en la pared. Los otros tres cuadros que, a simple vista, pueden parecer iguales aunque no lo son, fueron pintados por mi tío. ¿Y qué son? Pues tienen una historia curiosa. Este diseño se hizo a gran escala como escenografía de la obra Hamlet que dirigió mi padre con sus alumnos hace ya unos quince años, y los cuadros son réplicas en pequeño de aquel fondo de escenario. Se mezclan el rojo, color de la sangre, el poder, el amor y la pasión, con el monólogo más famoso de la historia del teatro: Ser o no ser, esa es la cuestión, que interpreta Hamlet en la obra de William Shakespeare.

Cuando subimos al piso de arriba, los cuadros siguen vistiendo las paredes de la casa. Este que veis en la fotografía forma parte de la habitación de mi hermano. Es un Skyline de Barcelona, pintado sobre tela. ¿Y por qué Barcelona? Pues porque también es nuestra casa, y sí, estamos muy orgullosos de decirlo: la ciudad más bonita del mundo, por eso en gusta tenerla presente en Villa Bella Estança.

Esto que veis forma parte de la pared de la habitación suite de la casa. Cuadros azules de mar para aportar calma y frases para conectar con lo que nos hace felices. Tampoco pueden faltar las flores, y más teniendo en cuenta que mi madre es terapeuta y trabaja constantemente con esencias florales, por tanto, conoce muy bien poder sanador que tienen. Las dos fotos que completan este rincón también están hechas por nosotros. Esta vez nos transportamos en Menorca. La primera es una ventana de Ciutadella y la segunda, el acantilado de Playas de Fornells, donde pasamos parte del mes de julio desde hace muchos años.

Y para terminar, os enseñamos una de las lámparas de sal que tenemos en Villa Bella Estança. Nos encantan, no sólo por cómo quedan estéticamente hablando en nuestra casa, si no también por la buena energía que transmiten. Son elementos limpiadores de espacios, y eso nos fascina. Están encendidas 24 horas y se nota que renuevan la energía de casa.
Por hoy, hasta aquí. Más adelante os explicaremos más detalles de otros elementos de decoración de Villa Bella Estança. Estos son los que más salen a nuestras fotos, por eso hemos empezado por aquí. ¿Te gustan? Te ha despertado interés saber el porqué de cada elemento? ¿Qué quieres ver en los próximos posts? Nos lo puedes dejar a los comentarios, ¡y te haremos caso!
Y ahora que ya vas conociendo más rincones de Villa Bella Estança, ¿por qué no reservas unos días aquí, y empiezas a disfrutarla de primera mano? Esta casa familiar está preparada para ti y los tuyos.
Alba Josa Levratto, 19 de enero de 2021.



